¿Qué significar ser Trader? ¿Todos podemos serlo?

¿Qué significa ser trader? ¿Trading o Trader? Es un término que se ha puesto de moda gracias a las criptomonedas, pero es un término lo suficientemente antiguo para poder describirlo con todos sus detalles.

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Trade en ingles significa intercambiar, comercializar o comerciar. Es un acto inherente al ser humano, es decir, todos intercambiamos un bien por otro, pero no todos lo hacemos persiguiendo una rentabilidad al finalizar la acción. Por ejemplo, Marco Polo, al viajar a oriente y desarrollar rutas comerciales para su imperio, no lo hacía porque era un romántico amante del mar, sino más bien para conseguir, además de nuevas tierras plausibles de conquista, un redito para su corona. ¿Entonces, que tiene que ver Marco Polo con un post adolescente detrás de una pantalla trazando líneas o revisando prospecto de emisión?

Por definición, un trader, utilizando infinidad de herramientas, busca el rendimiento de un activo en un cierto plazo bajo cierto riesgo. Un activo, es aquel que promete un flujo futuro determinado de dinero, entonces, el trader, intenta dilucidar, basándose en esas herramientas, el precio de ese activo en un punto futuro. Por ejemplo, antes del comienzo de la pandemia, el precio de los barbijos supo mantener una estabilidad precio bastante baja, dado que su demanda se mantenía firme en el tiempo (baja volatilidad). En el mes de abril del 2020, cuando la OMS recomendó el uso de barbijo obligatorio para evitar la propagación del virus, el precio del barbijo se disparó, es decir, la demanda supero ampliamente la oferta en un tiempo cortísimo (alta volatilidad). ¿Hubo traders de barbijos como también de instrumentos que replicaban el comportamiento de ese precio? Si, claro que los hubo. Pero quizá no se trataba de trading financiero, sino de trading de mercaderías, o de activos que repercutían en ese precio (por ejemplo, tela, elásticos, etc).

Ahora, el trading de activos financieros, tiene un romanticismo épico que le da un cierto sabor irresistible. Puede ser porque Hollywood haya contribuido a través de muchas películas (Golden Boys, BIg Short, Wolf of walls streen) a graficarlo como una profesión de fama, adrenalina y dinero. Incluso existe una vasta bibliografía sobre técnicas, psicología e historias de éxito. Bueno, no es como se muestra en el cine; más bien, mucho más difícil.

El trader debe de valerse de tres pilares básicos: conocimiento de la volatilidad del instrumento en que invertirá su dinero, toneladas de horas en estudio y, creo que la más importante, la psicología sumada a la experiencia. La mayoría de los traders que se autoproclamaban de ese modo no lo son. Ser trader es una de las profesiones más complejas y profundas del mundo (hoy aún más debido al trading algorítmico), casi como un controlador aéreo sin su instrumental. Debe de tomar decisiones rápidas, frías (sin sentimientos) y fijarse límites y objetivos. Claro está que el primer umbral que debe de tener es mantener su capital en el tiempo, aspecto no menor para cualquier noob. Lo segundo que debe de tener muy presente es el rango ratio/beneficio, aquel que fijara los límites de entrada y de salida, no importa cuán amargado, eufórico o preocupado este el operador.

En cuanto a volatilidad respecta todos los activos poseen una volatilidad implícita, es decir, la fluctuación del precio del activo en un tiempo determinado. El trader es como un surfer: se puede surfear una buena onda en las playas de Honolulu o de Las Canarias, pero no son las mismas olas. Un activo sin volatilidad no es de interés para un trader. Quizá si lo sea para un inversor, que fija su objetivo a largo plazo, basándose en el Price Earning o expectativas de mercado (un cambio de CEO, la macroeconomía de un país, o la devaluación de una moneda). Un trader localiza las buenas olas, se monta en ellas, consigue la rentabilidad y se marcha. Así de simple. Ejemplificado: los principales índices de USA presentan una volatilidad relativa (exceptuando la era Trump) muy baja. Pero ¿en comparación a qué? Tomemos uno de los principales índices de América del Sur: el Bovespa, es una plaza de juegos para trader. En este aspecto también podemos hablar de los siguientes instrumentos: opciones, futuros, criptomonedas, forex, entre otros. Estos instrumentos, si los ordenamos de mayor a menor encontraremos que hay mucha tela que cortar para los profesionales, es decir, muchos noob que, en el afán de replicar a Gordon Gekko, dejan sus ahorros e incluso, los de tercero en manos de los profesionales.

El ultimo, pero no menos importante, está en el estudio y en la experiencia. Una gran frase dice “cuanto más estudio, más suerte tengo”. En otros términos, la suerte acompaña al que se prepara. Estudiar los precios, técnicas, volatilidades, expectativas, leer experiencias, aprender de otros, ser humildes y equivocarse son los principales hitos que debe de tener un trader a la hora de formarse. Pero no quiere decir, como si fuera la universidad de medicina o de abogacía, que después de 4 años nos dan un título, nos felicitan y listos para volar. Muy lejos de esto. Un trader reparte su día en reducir el riesgo en sus operaciones para aumentar la efectividad en sus trades y, para esto, debe de repartir su tiempo inexorablemente entre estudio, análisis, y operaciones. ¿Bibliografía? Existen libros muy buenos que se enfocan en aspectos sicolicos que colaboran a reconocer los sentimientos para poder controlarlos. Otros apuntan a la tecnicidad en las operaciones, en las ratios, en los diferentes artilugios que debe de conocer el trader.

Un último comentario: un trader con menos de 10 años de experiencia en los mercados y en diferentes instrumentos, es tan Noob como alguien que recién entiende como graficar el precio. Y no se olviden, como dice el José Luis Cárpatos: “todas las mañanas un león se levanta y sabe que debe de ser más rápido que las gacelas para poder sobrevivir. Todas las mañanas una gacela se levanta y sabe que debe de ser más rápido que un león para poder sobrevivir. León o gacela, mejor que empieces a correr”.