Financiación de importación: que es, como utilizarla y ventajas

Poco difundida y muchas veces postergada, la financiación de importaciones una herramienta financiera que busca ayudar al flujo de compras de los importadores. La aplicación en forma correcta, conlleva profundizar en aspectos que, en ocasiones, obliga al dueño de un emprendimiento a profundizar sus conocimientos financieros.

Jane Doe
Como funciona una financiacion de importacion

Si bien la financiación de importaciones tiene más de 50 años de antigüedad, en muchos países es de uso habitual mientras que, en otros, por razones económicas de contexto, se ha postergado e incluso no se disponibiliza fácilmente. Para entender plenamente su utilidad, es fundamental conocer conceptos financieros básicos como el uso de líneas de financiamiento, calificaciones crediticias y cashflow financiero.

¿Qué es una financiación de importación?

La financiación de importación es una línea de crédito otorgada por una entidad financiera, sea pública o privada, que provee a un importador de una cantidad de divisas para realizar una compra a su proveedor internacional. En casi la totalidad de los casos, el financiamiento es otorgada en divisas de pago, tiene un plazo mínimo que posee un rango entre 120 a 180 días y al capital se le suma una tasa de interés más comisiones o gastos de corresponsalía (de acuerdo a la condición comercial que acuerde el importador).

Características

Plazo: el plazo promedio del financiamiento, tal cual adelantamos, ronda promedio entre 120 a 180 días. El motivo principal por el cual es a mediano plazo se debe a que se encuentra estructurada de manera tal de contemplar el tiempo que el importador realiza la compra y su proveedor fabrica, embarca y envía la mercadería a su comprador.

Utilidad: es una línea de financiamiento solamente dirigida a los importadores de bienes y no de servicios. Generalmente, es utilizada cuando se abre cuenta en un proveedor internacional con el cual no trabajamos y que, por la misma razón, prefiere desarrollar un vínculo de confianza antes de otorgarnos un margen de crédito. En términos financieros, es útil considerando que el importador se hace de divisas del banco para pagar a su proveedor y paga la compra una vez que termina el plazo. En otras palabras, funciona como un préstamo bullet o sistema americano. Para aquellos más avezados en la materia, es una herramienta con la cual se puede especular devaluaciones, descuento por cantidad o pronto pago.

Gastos y comisiones: antes de avanzar, debemos definir una tipología que puede determinar que el gasto sea mayor o menor, así como también la tasa y las comisiones de intermediación. Si es que nuestra entidad financiera nos ha calificado y, de acuerdo a nuestro scoring, podemos diferenciar las financiaciones de importación de acuerdo al origen que usa la entidad para pagar a nuestro proveedor. Existe dos tipos: fondeo propio de la entidad o fondeo de un tercer banco del exterior. ¿Cuáles son las diferencias?

Fondeo local es cuando la entidad financiera a la cual solicitamos nuestro crédito utiliza sus fondos para hacer el pago al proveedor solicitado. En este caso, los gastos y comisiones son inherentes a la propia entidad financiera, por ejemplo, gastos de liquidación de la operación de comercio exterior y comisiones por otorgamiento de la línea de crédito. Por el costo de financiamiento también es acordado y fijado por la misma entidad a la cual acudimos.

Por otro lado, fondeo exterior significa que la entidad a la cual recurrimos, por motivos diversos (alocacion de riesgo internacional, scoring del cliente, liquidez, contexto local) recurre a solicitar a un banco dentro de su nómina de corresponsales los fondos. En estos casos, el importador suele incurrir en mayores gastos, dado que la entidad financiera asume gastos tanto financieros como de servicios del banco corresponsal. ¿Por qué? Suele suceder en que el banco al cual recurrimos arbitra la tasa del banco internacional y recibe cargos de servicios que se trasladan en forma directa a aquel que solicita la línea.

En ambos casos, al momento del otorgamiento, el importador debe de estar al tanto de este tipo de condiciones.

¿Cómo un importador se puede hacer de esta línea?

La financiación de importaciones debe de ser calificada (calificación crediticia) y otorgada por la entidad financiera. Para esto, la entidad estudia el comportamiento del importador: scoring, flujo de fondos, negocio, estados contables y financieros, informes de riesgo, entre otras. Con base en todo esto, determina la capacidad máxima prestable, característica de la línea y asignación de riesgo.

¿Existen riesgos financieros?

Si, claro que los hay. Veamos un ejemplo práctico. Un importador solicita al banco una línea de Usd 50.000 para traer desde china calefactores. El banco accede dado que su comportamiento e informes son impecables. Se procesa la operación y los fondos se transfieren sin problema a su proveedor internacional. Tal como habían acordado, el importador honrara su deuda en moneda local en 180 días, plazo necesario para que llegue la mercadería e incluso comience a venderla. Hasta aquí todo perfecto.

A los 90 días, debido a una crisis internacional que genera la devaluación de monedas emergentes (tal como sucedió en el año 2019), el importador se da cuenta que su deuda comienza a crecer en forma desmesurada. Su producto se vende en moneda local, pero su deuda fue contraída en divisas, razón por la cual su deuda ha duplicado su valor y deberá a vender más de lo que pensaba para poder cubrirlo.

El riesgo de cambio o de volatilidad de monedas corre tanto para el banco como también para el importador. Si bien los bancos suelen estar más protegidos debido a la atomización de riesgo, también incurren en un riesgo al otorgar este tipo de líneas, dado que buscan que aquel que toma el riesgo pueda cumplir con los compromisos. Por esta razón, en situaciones de inestabilidad cambiaria, se suele atar la línea a un NDF ((Non Deliverable Forward) que sirve de protección ante las fluctuaciones de cambio.

Beneficios de la financiación de importación

En situaciones de estabilidad económica y, habiendo hecho el análisis necesario, la financiación de importación puede ser una herramienta clave para inyectar flujos líquidos en el giro comercial de un importador. Sobre todo, cuando se trata de productos que tienen un ciclo promedio de ventas de largo plazo, no suelen desvalorizarse en el tiempo (no perecederos) y agregar una contribución marginal por encima de la media.