Estafas con DEBIN, la nueva amenaza para las empresas

Ha nacido una nueva estafa: estafa DEBIN. Durante los últimos meses, luego de las estafas bancarias realizadas en distintas redes sociales donde los estafadores se hacían pasar por representantes bancarios se ha puesto de moda una nueva modalidad: estafas mediante DEBIN.

Jane Doe
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La pandemia puso de manifiesto todo tipo de vulnerabilidades: redes sociales, entidades bancarias e incluso multinacionales fueron blanco de estafadores que no solo conocen los puntos débiles, sino que saben cómo aprovecharlos al máximo. Las principales víctimas del 2020 fueron los usuarios bancarios los cuales, desconcertados por la falta de contacto fluido con la entidad, recurrían a las redes sociales. Allí, los estafadores creaban perfiles falsos con logos y fotos extraídas de las compañías buscando simular la cuenta oficial. Cuando el usuario entablaba contacto con la cuenta falsa, un operador emulando ser representante bancario, le solicitaba sus datos personales para perpetrar la estafa: transferencia de fondos, gastos en tarjeta de crédito y hasta solicitar préstamos personales.

Si bien en la actualidad las mencionadas maniobras han mermado considerablemente gracias a la comunicación y las nuevas medidas de seguridad, ha surgido un nuevo método: la estafa mediante DEBIN. Esta nueva modalidad no solo afecta a las personas físicas (tal como sucedía con los engaños vías redes sociales o telefónicamente), sino que también a las compañías de todo tipo rubro en general.

La estafa

Hasta el momento se ha detectado dos tipos de modalidades que apelan al desconocimiento del uso del servicio DEBIN. Recordemos que este es un servicio que proveen los bancos para todos sus clientes y que los usuarios pueden utilizar para SOLICITAR dinero, no para transferir. Para ser más claro: nosotros hemos vendido una computadora y queremos que el comprador nos abone via DEBIN. Ingresamos a nuestro portal, iremos a la solapa donde se encuentra el servicio, ingresamos todos los datos del pagador y emitimos la orden. Del otro lado, el comprador de nuestra computadora, aceptara o refutara la orden. Entonces, ¿Dónde entra la estafa?

Como es habitual, el estafador tiene dos herramientas fundamentales: el desconocimiento del usuario frente al producto y el efecto emocional que proyectan en la comunicación. Con respecto al primer punto, en el ambiente empresarial se han detectado de dos tipos:

1. El estafador se hace pasar por un comprador de un producto o servicio. Cuando se comunica con el vendedor, por ejemplo, una agencia de autos, le indica que le interesa pagar por DEBIN. El vendedor, en el afán de vender, acepta sin problema y para avanzar con la venta le pide una seña. El estafador, conociendo a la perfección el uso del producto, genera una solicitud por la cifra acordada. El vendedor, confiando en que todo es de acuerdo a lo acordado, recibe el DEBIN, verifica el monto y lo aprueba, esperando que los fondos le lleguen. Claramente, cuando revisa la cuenta, cae en la cuenta que esos fondos no se han acreditado y que el monto que autorizo fue un debito a su cuenta. Ese dinero ya se encuentra en manos del estafador.

2. En este caso la estafa tiene otras características. El estafador, haciéndose pasar por un comprador, se contacta y solicita un producto o servicio a pagar con depósito bancario. Como en el ejemplo anterior, el estafador realiza un depósito bancario por un monto en nuestra cuenta bancaria. El vendedor verifica su cuenta y, luego de hablar con el estafador, se da cuenta que efectivamente es así, el monto está acreditado en la cuenta. Pero aquí entra la treta: en la misma llamada nos comenta que se ha equivocado y que ha depositado por error un monto el triple superior y, para comprobar esto, nos envía ticket falsos y adulterados. Bajo la buena fe del vendedor al poder ver el saldo en la cuenta y también los tickets fraguados, el estafador le comenta que le estará enviando una orden de débito por el sobrante que justifica con su ticket. De ese modo logra hacerse no solo con el depósito que realizo, sino también con el monto que decía haber realizado.

Si bien se han dado dispersos alrededor de toda la Argentina, la mayor cantidad de casos se concentra en la provincia de Córdoba y sobre todo en Provincia de Buenos Aires. Si bien el DEBIN es una herramienta sumamente efectiva y ágil, es importante conocer sus fundamentos y funcionalidades, pero, sobre todo, estar alerta para cualquier tipo de comprador que requiera usar este tipo de servicio.